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La importancia del seguimiento molecular en la leucemia mieloide crónica (LMC)

Una herramienta esencial para medir el progreso del tratamiento con imatinib

Imatinib

Imatinib

Por Oncoclinic

27 octubre, 2025

¿Qué es la leucemia mieloide crónica (LMC)?

La LMC es un tipo de cáncer de la sangre causado por una alteración en los glóbulos blancos.
Esta alteración se debe a la unión de dos genes, BCR y ABL1, que forman un gen anormal llamado BCR-ABL1.
Este gen produce una proteína que hace que las células crezcan sin control.

El tratamiento más usado —y muy eficaz— es imatinib, un medicamento que bloquea la acción de esa proteína anormal.
Gracias a él, la mayoría de los pacientes puede vivir muchos años con buena calidad de vida.

¿Qué es el seguimiento molecular?

El seguimiento molecular es una prueba de laboratorio muy sensible que permite detectar y cuantificar la cantidad del gen BCR-ABL1 en la sangre o médula ósea.
Se realiza mediante una técnica llamada PCR cuantitativa en tiempo real (RT-qPCR).

Este estudio no mide células directamente, sino la cantidad de “mensaje genético” que indica cuánta enfermedad queda en el cuerpo.
Cuanto menor es el número detectado, mejor es la respuesta al tratamiento.

La importancia de la Escala Internacional (IS)

Cada laboratorio puede tener diferencias técnicas al realizar el PCR, lo que antes hacía difícil comparar resultados entre distintos centros o países.
Para resolver este problema, se creó la Escala Internacional (International Scale, IS), que permite expresar los resultados en una misma unidad de medida en todo el mundo.

En Oncoclinic, los análisis se realizan calibrados según esta Escala Internacional, garantizando que tus resultados puedan interpretarse de la misma forma que en los centros de referencia de Europa o Estados Unidos.

Cómo se interpretan los resultados

Los resultados se expresan como un porcentaje de BCR-ABL1 respecto a un gen de referencia.
A medida que el tratamiento avanza, ese porcentaje debe disminuir.
Cada punto de descenso representa un “nivel de respuesta molecular”:

Respuesta Molecular Leucemia Mieloide Crónica

Respuesta Molecular Leucemia Mieloide Crónica

¿Cada cuánto debe hacerse el control molecular?

El seguimiento debe ser periódico, siguiendo una planificación que tu médico ajustará a tu evolución:

  • Durante el primer año: cada 3 meses.

  • Del segundo año en adelante: cada 3 a 6 meses, según los resultados previos.

  • En caso de cambio de tratamiento o resultados dudosos: controles más frecuentes.

Estos estudios permiten detectar cualquier variación a tiempo y actuar antes de que la enfermedad avance.

¿Qué pasa si el resultado no mejora como se espera?

A veces, los valores de BCR-ABL1 dejan de disminuir o incluso aumentan.
Esto puede deberse a varias causas:

  • Falta de adherencia al tratamiento (olvidar dosis o suspender el medicamento).

  • Problemas de absorción del fármaco.

  • Mutaciones del gen BCR-ABL1 que generan resistencia al imatinib.

En esos casos, el hematólogo puede solicitar estudios adicionales o considerar el cambio a un TKI de segunda generación (como dasatinib o nilotinib), que pueden superar esa resistencia.

Por eso, el seguimiento molecular no solo mide el éxito del tratamiento, sino que actúa como un sistema de alarma temprana.

El seguimiento molecular y la posibilidad de suspender el tratamiento

Gracias al control preciso de la enfermedad, hoy sabemos que algunos pacientes pueden suspender el tratamiento si cumplen ciertos criterios, siempre bajo estricta vigilancia médica.
Esto se conoce como “Remisión Libre de Tratamiento” (Treatment-Free Remission, TFR).

Los requisitos incluyen:

  • Haber alcanzado una respuesta molecular profunda (MR4 o MR4.5).

  • Mantenerla durante al menos 2 años consecutivos.

  • Acceder a controles moleculares frecuentes y confiables después de la suspensión.

Sin un seguimiento estandarizado (IS), no es posible tomar esta decisión con seguridad.

Imatinib frascos

Imatinib frascos

En Bolivia y Latinoamérica: un desafío en marcha

En muchos países de la región, los estudios moleculares aún no están disponibles en todos los hospitales.
Esto genera desigualdades en el seguimiento y en las oportunidades terapéuticas.

Por eso, centros como Oncoclinic están impulsando la incorporación de monitoreo molecular calibrado a la Escala Internacional, formando parte de una red que busca ofrecer controles de alta precisión a todos los pacientes con LMC, sin importar su lugar de residencia.

Este avance no solo mejora la atención individual, sino que también permite generar datos nacionales que contribuyen a optimizar las políticas públicas y el acceso equitativo a los tratamientos modernos.

Recomendaciones para pacientes

  1. No suspendas el imatinib por tu cuenta.
    Aunque te sientas bien, la enfermedad puede reactivarse si interrumpes el medicamento sin control médico.

  2. Realiza tus controles moleculares en los plazos indicados.
    Son la mejor forma de saber si estás en el camino correcto.

  3. Lleva un registro de tus resultados.
    Guarda tus informes o súbelos al sistema de seguimiento de tu centro médico; permiten observar tu evolución a largo plazo.

  4. Consulta siempre con tu hematólogo.
    Cada cambio en los resultados debe ser interpretado dentro del contexto clínico de cada paciente.

Conclusión

El seguimiento molecular bajo la Escala Internacional es una herramienta fundamental para los pacientes con LMC tratados con imatinib.
Permite medir con precisión la respuesta, anticipar resistencias, planificar decisiones terapéuticas y, en algunos casos, abrir la posibilidad de vivir sin medicación.

Cuidar tu salud implica más que tomar el tratamiento: significa acompañarlo con controles regulares, precisos y confiables.

En Oncoclinic, promovemos que cada paciente cuente con un seguimiento molecular estandarizado, accesible y de calidad, porque cada resultado refleja un paso más hacia la curación funcional.

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