Lo normal existe, pero lo urgente también
Durante quimioterapia, inmunoterapia, terapias dirigidas o radioterapia, es de esperar sentir cansancio, náuseas leves, dolores musculares o cambios en el apetito. Eso no significa que todo sea “parte del proceso”. Hay señales que, si aparecen, deben activar un reflejo sencillo: urgencias.
7 señales que pueden llevarte a urgencias
1) Fiebre
Si estás en quimioterapia o con defensas bajas, una fiebre puede ser el inicio de una infección seria aunque “no parezca mucho”.
La fiebre, en este contexto, no se observa: se evalúa. Puede requerir análisis, cultivos y antibióticos temprano.
2) Falta de aire, dolor en el pecho o palpitaciones fuertes
Respirar con dificultad, sentir opresión en el pecho, dolor que no cede o palpitaciones intensas no se aguantan.
Puede haber múltiples causas (desde anemia hasta problemas cardiacos, trombos o infecciones), y todas necesitan valoración.
3) Sangrado que no cede o moretones “de golpe”
Señales de alarma: sangrado de nariz o encías que no para, vómitos con sangre, heces negras, sangre en la orina, o moretones que aparecen sin razón.
En tratamientos oncológicos, esto puede estar relacionado con plaquetas bajas o alteraciones de coagulación.

Presta atención al dolor de cabeza, los mareos y los vómitos.
4) Vómitos o diarrea intensa que no te deja hidratarte
Si vomitas todo lo que tomas, o tienes diarrea persistente, el riesgo no es solo “pasarla mal”: es deshidratación, alteraciones de sales del cuerpo y deterioro rápido.
Si además hay mareo, debilidad marcada o boca muy seca, es una señal clara.
5) Dolor fuerte repentino o un dolor de cabeza distinto al habitual
Dolor intenso que aparece de forma brusca, o dolor de cabeza nuevo acompañado de visión borrosa, confusión, desmayo o debilidad, no se interpreta en casa.
Aunque a veces sea algo tratable, necesita descarte inmediato.
6) Reacción alérgica durante o después de una infusión
Ronchas, hinchazón de labios o cara, picazón intensa o “silbido” al respirar son señales de reacción que puede escalar rápido.
Incluso si empieza leve, no es para esperar.
7) Problemas en catéter o puerto: enrojecimiento, calor, dolor, pus o escalofríos intensos
Los accesos venosos son una puerta directa al cuerpo. Si hay dolor, secreción, piel caliente o roja, o aparecen escalofríos fuertes, puede ser infección del catéter o del torrente sanguíneo.
Esto no es para asustarte: es para darte control

En inmunoterapia, si presentas fiebre, falta de aire, dolor de pecho, diarrea intensa o debilidad marcada, consulta de inmediato. No te automediques.
El miedo paraliza. La información ordena. Saber qué hacer te devuelve el control en un momento donde todo parece incierto. En cáncer, muchas veces, llegar a tiempo cambia el resultado.
Un consejo sencillo que funciona: si dudas entre “me espero” y “consulto”, en tratamiento oncológico casi siempre gana “consulto”.

