El mieloma múltiple es un cáncer de las células plasmáticas, ubicadas en la médula ósea. Es el tercer tumor hematológico más frecuente en el mundo y, durante muchos años, fue una enfermedad con opciones terapéuticas limitadas y pronóstico reservado.
Sin embargo, en los últimos años el panorama ha cambiado profundamente. Hoy contamos con tratamientos más eficaces, mejor tolerados y capaces de lograr remisiones más largas. Los últimos datos presentados en los congresos internacionales más importantes —ASCO y EHA 2025— confirman esta tendencia.
¿Qué hay de nuevo en el tratamiento del mieloma múltiple?
Uno de los avances más destacados en 2025 fue la presentación de nuevos datos de los estudios PERSEUS y CEPHEUS, que evaluaron la combinación de daratumumab (un anticuerpo monoclonal que ataca la proteína CD38 presente en las células del mieloma) con el esquema estándar de tres fármacos —bortezomib, lenalidomida y dexametasona—.
Los resultados muestran que esta terapia cuádruple logra tasas profundas y sostenidas de enfermedad mínima residual negativa: es decir, que en muchos pacientes no se detectan células cancerosas tras el tratamiento. Esto se traduce en una mayor supervivencia libre de progresión, tanto en pacientes que pueden recibir un trasplante de médula ósea como en aquellos que no.
¿Qué es la enfermedad mínima residual (EMR)?
Después del tratamiento, puede quedar un número muy pequeño de células de mieloma en la médula ósea, indetectables con métodos convencionales. Las nuevas tecnologías permiten detectar una célula de mieloma entre un millón de células normales. Lograr la EMR negativa — es decir, que no se detecten células tumorales — se asocia con remisiones más largas y mejor pronóstico a largo plazo.

El papel del trasplante de médula ósea hoy
El trasplante autólogo de células madre (donde el propio paciente dona sus células antes del tratamiento intensivo) sigue siendo un pilar fundamental para los pacientes que pueden recibirlo. La incorporación de nuevos fármacos como daratumumab o isatuximab antes y después del trasplante ha potenciado significativamente sus resultados.
Para quienes no son candidatos al trasplante por su edad u otras condiciones de salud, los nuevos esquemas de tratamiento —también basados en anticuerpos monoclonales combinados con inmunomoduladores— ofrecen opciones eficaces y bien toleradas.
Las terapias más innovadoras: CAR-T y anticuerpos biespecíficos
En los casos de mieloma en recaída —cuando la enfermedad vuelve tras el tratamiento inicial—, han emergido dos tipos de terapias que están transformando el abordaje:
La terapia con células CAR-T consiste en extraer los propios linfocitos T del paciente, modificarlos genéticamente en laboratorio para que reconozcan y destruyan las células del mieloma, y reinfundirlos. En ensayos clínicos fase III, ha demostrado mejorar significativamente la supervivencia en pacientes que habían recaído tras varios tratamientos previos.
Los anticuerpos biespecíficos son fármacos capaces de atacar simultáneamente dos blancos moleculares distintos: activan el sistema inmune del paciente y destruyen las células tumorales al mismo tiempo, sin necesidad de modificar células en laboratorio.
Un dato clave del consenso internacional IMS-IMWG 2025
En octubre de 2025 se publicó el nuevo Consenso Genómico Internacional para el mieloma múltiple, elaborado por las principales sociedades científicas del mundo. Una de sus novedades más relevantes es la recomendación de incluir obligatoriamente el análisis de mutaciones en el gen TP53 desde el diagnóstico, para identificar a los pacientes de alto riesgo y adaptar el tratamiento desde el inicio.
¿Qué significa esto para los pacientes?
Que ante un diagnóstico de mieloma múltiple, hoy es posible aspirar a remisiones prolongadas, con buena calidad de vida durante el tratamiento. Y que la secuencia de tratamientos —el primer esquema, el trasplante si corresponde, y las opciones en caso de recaída— debe planificarse desde el inicio con un equipo especializado.
También significa que el estudio genético del tumor, al momento del diagnóstico, es cada vez más importante para elegir la estrategia más adecuada para cada persona.
En OncoClinic contamos con un programa de hematología oncológica que incluye trasplante de médula ósea y acceso a las opciones terapéuticas más actualizadas. Si usted o un familiar ha recibido un diagnóstico de mieloma múltiple, le invitamos a consultar con nuestros especialistas para evaluar el mejor plan de tratamiento individualizado.
Referencias
Sonneveld P, Dimopoulos MA, Boccadoro M, et al. Daratumumab, Bortezomib, Lenalidomide, and Dexamethasone for Multiple Myeloma. New England Journal of Medicine. 2024. doi: 10.1056/NEJMoa2312054
Sonneveld P, et al. Subcutaneous daratumumab + VRd with daratumumab + lenalidomide maintenance in transplant-eligible patients with newly diagnosed multiple myeloma: analysis of sustained minimal residual disease negativity in the phase 3 PERSEUS trial. Journal of Clinical Oncology. 2025;43(16_suppl):7501. doi: 10.1200/JCO.2025.43.16_suppl.7501 American Society of Clinical Oncology
Venner CP, Braunstein MJ, Pour L, et al. Daratumumab plus VRd in patients with newly diagnosed multiple myeloma: subgroup analysis of transplant-ineligible patients in the phase 3 CEPHEUS study. Journal of Clinical Oncology. 2025;43(16_suppl):7516. doi: 10.1200/JCO.2025.43.16_suppl.7516
