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Cáncer de pulmón en Bolivia: el segundo más letal y una alerta más allá del tabaco

Por años, el cáncer de pulmón estuvo asociado casi exclusivamente al cigarrillo. Sin embargo, en Bolivia —como en el resto del mundo— la discusión ya no se limita al tabaco. Las cifras oficiales muestran que es uno de los cánceres más mortales del país, mientras la evidencia científica reciente apunta también a la contaminación del aire como un factor que no puede ignorarse.

El cáncer de pulmón no siempre está relacionado con el tabaco.

El cáncer de pulmón no siempre está relacionado con el tabaco.

Por Abigail Sanchez

11 febrero, 2026

Un cáncer menos frecuente, pero más letal

Según GLOBOCAN 2022, el sistema de estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud, en Bolivia se registraron en 2022 aproximadamente:

  • 1.163 casos nuevos de cáncer de pulmón

  • 1.001 muertes por esta enfermedad

Esto lo ubica como el cuarto cáncer más frecuente en el país, pero el segundo en mortalidad, responsable de alrededor del 9% de las muertes por cáncer en Bolivia (GLOBOCAN 2022, IARC/OMS).

En hombres, la situación es aún más marcada: con 769 casos nuevos estimados, es el segundo cáncer más frecuente, solo por detrás del cáncer de próstata (GLOBOCAN 2022).

Las cifras revelan una paradoja sanitaria: no es el tumor más diagnosticado, pero sí uno de los que más vidas cobra.

Más allá del cigarrillo

El tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo. Bolivia cuenta con perfiles nacionales publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que documentan prevalencia de consumo en población adulta (OMS, Country Profile Bolivia 2023).

Fumar sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de pulmón.

Fumar sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de pulmón.

Sin embargo, la ciencia internacional ha puesto sobre la mesa otro actor clave: la contaminación del aire.

En 2013, la IARC clasificó oficialmente la contaminación del aire exterior y el material particulado (PM) como carcinógenos Grupo 1, es decir, con evidencia suficiente de que causan cáncer en humanos, especialmente cáncer de pulmón (IARC, 2013).

Más recientemente, investigaciones difundidas en 2025 por el National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos encontraron que personas nunca fumadoras con mayor exposición a partículas finas (PM2.5) presentaban mayor número de mutaciones genéticas asociadas al cáncer en sus tumores pulmonares, reforzando la plausibilidad biológica del vínculo entre polución y enfermedad (NIH, 2025).

En febrero de 2025, un análisis publicado en The Lancet Respiratory Medicine señaló que el cáncer de pulmón en personas que nunca fumaron representa una proporción creciente a nivel mundial, siendo el adenocarcinoma el subtipo predominante en este grupo.

¿Qué ocurre en Bolivia?

Bolivia no cuenta aún con un registro nacional público detallado por subtipo histológico y exposición ambiental que permita cuantificar con precisión el peso relativo de la contaminación frente al tabaco.

Sin embargo, estudios científicos realizados en el área metropolitana de La Paz–El Alto han documentado la presencia de material particulado y compuestos derivados de combustión vehicular y otras fuentes urbanas (Atmospheric Chemistry and Physics, 2023). Estas investigaciones describen la composición de las partículas respirables y su potencial impacto en salud.

Plataformas de monitoreo ambiental como IQAir han reportado niveles anuales promedio de PM2.5 que, en ciertos periodos y ciudades, superan las recomendaciones de la OMS, aunque estos valores dependen de cobertura de estaciones y metodología.

En años anteriores, especialistas del Instituto Nacional del Tórax señalaron en medios nacionales la presencia de casos en mujeres no fumadoras expuestas a contaminación urbana, lo que abrió un debate público sobre la necesidad de estudiar mejor este fenómeno en el país.

La deuda pendiente

Expertos coinciden en que Bolivia necesita:

  • Un registro nacional consolidado y accesible por tipo histológico y factores de riesgo

  • Estudios locales que cuantifiquen exposición ambiental y correlación clínica

  • Mayor educación pública sobre síntomas persistentes

  • Políticas de control de calidad del aire sostenidas

El cáncer de pulmón ya no puede entenderse únicamente como una enfermedad del fumador. La evidencia científica internacional es clara en que la contaminación atmosférica tiene un rol demostrado como carcinógeno.

Para Bolivia, donde la mortalidad es alta y los datos aún son limitados, el desafío es doble: mejorar la prevención y fortalecer la investigación local para comprender con precisión cómo interactúan tabaco, contaminación y otros factores en la realidad nacional.

Fuentes:

  • IARC / OMS. GLOBOCAN 2022 – Bolivia Fact Sheet

  • IARC (2013). Clasificación de la contaminación del aire exterior como carcinógeno Grupo 1

  • NIH (2025). Study links particulate air pollution to increased mutations in lung cancers among nonsmokers

  • The Lancet Respiratory Medicine (2025). Global trends in lung cancer among never-smokers

  • OMS (2023). Country Profile Bolivia – Tobacco

  • Atmospheric Chemistry and Physics (2023). Source apportionment of PM10 in La Paz–El Alto

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