Cuando hablamos de cáncer de pulmón, no estamos hablando de una sola enfermedad. Bajo ese nombre conviven múltiples subtipos moleculares, y esa diferencia es crucial: define qué tratamiento funcionará para cada persona.
Hoy disponemos de terapias dirigidas —fármacos que atacan exactamente la mutación que impulsa el crecimiento del tumor— para varios de estos subtipos. Pero para poder usarlas, primero hay que saber si el paciente tiene esa mutación. Ahí es donde entra el test genético molecular, una prueba que debería realizarse en todos los pacientes desde el momento del diagnóstico.
Lo que acaba de demostrar la ciencia
En el reciente Congreso Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) se presentaron resultados que marcan un antes y un después:
En pacientes con mutación del gen RET —presente en el 1-2% de los casos— que habían sido operados en estadio inicial, el uso del fármaco dirigido selpercatinib redujo el riesgo de recaída o muerte en un 83%, frente a quienes recibieron solo placebo. Antes de este estudio, no existía ninguna terapia aprobada para esta situación.
En pacientes con mutación ALK positivo —una forma agresiva que afecta frecuentemente a personas jóvenes y no fumadoras, muchas veces con metástasis cerebrales— los resultados a 7 años del fármaco lorlatinib muestran que más de la mitad de los pacientes sigue vivo. Hace pocos años, la supervivencia mediana en enfermedad metastásica se medía en meses.

El mensaje central es claro: una enfermedad metastásica que hace una década se consideraba rápidamente fatal, para muchos pacientes se ha convertido hoy en una condición crónica y manejable a largo plazo.
¿Qué significa esto para los pacientes con cáncer de pulmón?
Estos avances tienen implicaciones concretas y profundas para cualquier persona que reciba un diagnóstico de cáncer de pulmón:
1. El test genético molecular es fundamental desde el inicio
Identificar las mutaciones del tumor desde el momento del diagnóstico —y no solo en estadios avanzados— permite acceder a las terapias más efectivas desde el principio, tanto en enfermedad localizada como metastásica.
2. La supervivencia puede prolongarse significativamente
Lo que hace pocos años se medía en meses, hoy puede medirse en años. Algunos pacientes con mutaciones específicas tratados con terapias dirigidas viven más de 7 años, incluso con metástasis cerebrales.
3. Mejor calidad de vida durante el tratamiento
Las terapias dirigidas generalmente se toleran mejor que la quimioterapia tradicional, ya que actúan de forma más selectiva sobre las células tumorales, con menor toxicidad sobre los tejidos sanos.
4. La enfermedad metastásica puede convertirse en crónica
Para ciertos subtipos moleculares, el cáncer de pulmón avanzado ya no significa necesariamente una sentencia de muerte a corto plazo, sino una enfermedad manejable a largo plazo, comparable a otras condiciones crónicas.
En OncoClinic: acceso a diagnóstico molecular y tratamiento personalizado
En OncoClinic entendemos que cada tumor es único, y cada paciente merece un plan de tratamiento diseñado específicamente para su caso. Por eso, en nuestro equipo de oncología trabajamos para que el diagnóstico molecular forme parte del proceso desde el inicio, permitiendo tomar decisiones terapéuticas informadas y actualizadas según los más recientes avances científicos.
Si usted o un familiar ha recibido un diagnóstico de cáncer de pulmón, o tiene dudas sobre si se realizó un estudio genético del tumor, le invitamos a consultar con nuestros especialistas. Una segunda opinión oncológica o una revisión del diagnóstico molecular puede marcar una diferencia significativa en el pronóstico y en la calidad de vida.
Referencias
• Estudio LIBRETTO-432 — ASCO 2025. Selpercatinib como terapia adyuvante en carcinoma pulmonar no a pequeñas células con rearreglo RET, estadios IB-IIIA.
• Estudio CROWN — Seguimiento a 7 años. Lorlatinib vs crizotinib en carcinoma pulmonar no a pequeñas células ALK-positivo en estadio avanzado. Annals of Oncology, 2025.
• Estudio HARMONi-6 — Ivonescimab más quimioterapia vs tislelizumab más quimioterapia en carcinoma escamoso avanzado. ASCO 2025.
• Fuente periodística de referencia: Corriere della Sera / Sportello Cancro, mayo-junio 2026.
